De dónde sale la valoración
Cualquier app puede mostrarte un número. La cuestión es si hay motivo para creerlo. Esto es lo que hacemos distinto.
El número viene con pruebas
Bajo el nivel ves cuántos golpes se analizaron y qué errores contaron. Cada error no es una frase, sino un momento del partido: puedes abrirlo y volver a verlo. Si no estás de acuerdo con la valoración, tienes con qué comprobarla, no solo una sensación.
El calentamiento no cuenta
Un peloteo tranquilo antes del partido no es tu juego. Lo separamos de los puntos de verdad, así que cinco minutos suaves no te bajan el nivel. Parece un detalle hasta que ves cuánto distorsiona una valoración donde no se hace.
Solo se valoran los golpes que entraron en el encuadre
Lo decimos claro, no en letra pequeña. Si media pista queda fuera, el análisis será más pobre, y sabrás por qué. De ahí vienen también nuestros consejos de grabación: van del encuadre, no de la calidad de la cámara.
El nivel se recalcula, no se fija
La primera valoración no es una sentencia. Desde el segundo partido ves la evolución: qué golpes mejoran y qué errores desaparecen. Un número que nunca cambia no sirve; sirve el que muestra progreso.
Por qué la escala 1–7
Es la escala de Playtomic, la que los jugadores europeos ya usan para valorarse y buscar compañeros. No inventamos una propia: una escala nuestra significaría que tu valoración no se puede comparar con nada, y eso la hace menos útil.
Lo que no prometemos
- Que la valoración coincida con tu sensación. Suele salir por debajo de la autoevaluación, y está bien: el número útil no es el que halaga, sino el que te dice qué hacer.
- Que un partido baste. Un partido muestra un estado; los problemas repetidos solo aparecen a lo largo de varios.
- Que sustituimos a un entrenador. Nosotros mostramos qué pasó en la pista. Qué hacer con eso en el entrenamiento sigue siendo terreno donde una persona es mucho mejor.