Cómo grabar un partido de pádel con el móvil
El análisis en vídeo depende del ángulo, no de la cámara. Una buena grabación con un móvil viejo vale más que una mala con uno nuevo. Esto es lo que las diferencia.
La regla principal: toda la pista en el encuadre
Cualquier análisis solo valora lo que ve. Un golpe que se sale del encuadre no existe para la grabación, por bueno que fuera.
De ahí el requisito principal: la pista entera tiene que caber en el encuadre, cristales del fondo incluidos. La tentación de acercar para ver mejor se entiende, pero juega en tu contra: un primer plano queda bonito y no dice nada, porque pierde la mitad del juego.
Se comprueba fácil: coloca el móvil, abre la cámara y asegúrate de que se ven las dos paredes del fondo. Si solo ves una, aléjate o sube más.
La altura importa más que la distancia
El error más común es grabar a ras de suelo con el móvil en un banco. Desde ahí los jugadores se tapan entre sí: el de delante oculta al de atrás y la mitad de los puntos se convierten en un amasijo de siluetas.
Un metro o metro y medio por encima del nivel de la pista lo resuelve casi del todo. Lo ideal es desde la grada o desde una planta superior, si la hay. Si no hay grada, sirve cualquier cosa que eleve el móvil por encima de la altura de una persona.
Si hay que elegir entre más lejos y más alto, elige más alto. La distancia te cuesta detalle pero conserva la forma del juego; un ángulo bajo pierde el juego mismo.
Ángulo: de lado, no desde el fondo
Grabar desde detrás del cristal del fondo parece lo lógico, es como se ven las retransmisiones. Pero desde ahí la profundidad se lee mal: no se distingue si un jugador está en la red o a media pista, y la posición es la mitad de lo que merece analizarse.
Un ángulo lateral, más o menos a la altura de la red, te da las posiciones y los desplazamientos de las dos parejas. Es la mejor opción siempre que puedas elegir.
Lo que casi da igual
La resolución. Con calidad normal sobra. La diferencia entre 1080p y 4K apenas se nota en el análisis, y el archivo pesa el triple.
Los fotogramas por segundo. 60 fps no aportan nada visible frente a 30. La cámara lenta es aún peor: distorsiona el ritmo del juego.
Lo nuevo que sea el móvil. Una cámara de hace cinco años graba de sobra. El ángulo decide mucho más que la generación del sensor.
Detalles que estropean la grabación
Grabar a contraluz: los jugadores se vuelven siluetas. Si el sol está bajo, graba desde el lado hacia el que ilumina, no de frente.
Mover la cámara durante el juego. Sostener el móvil y seguir la bola es lo peor: la imagen salta y los límites de la pista cambian todo el rato. Un trípode, una funda con soporte o una superficie estable funcionan mejor.
Cortes y montaje. Una grabación continua siempre es mejor que un montaje: de los trozos eliminados no hay forma de reconstruir qué pasó entre puntos.
Grabar un solo juego «de prueba». Cuanto más larga es la grabación, más claros salen los errores que se repiten, y eso es lo más útil que puede darte un análisis.
Lista rápida
Toda la pista en el encuadre, las dos paredes del fondo a la vista. Móvil por encima de la altura de una persona. Ángulo lateral, a la altura de la red. Cámara quieta. El sol a tu espalda. Graba el partido entero, no un juego.
Cuando tengas la grabación, súbela a Rebotia y recibe el análisis de cada golpe con su minuto. El primer análisis es gratis, sin tarjeta.
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